Las playas de los mundos infinitos, la sonrisa
de los niños.



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jueves, 21 de febrero de 2008

EL REENCUENTRO

Hace cuatro años rompí con él, no lo quise volver a ver; me lastimó tanto que preferí alejarme de él.

Y apenas ayer volví a reencontrarme con él, fue un encuentro casual, jamás imaginé verlo tan cambiado, tan renovado y con nuevas técnicas para seducirme. Todavía recuerdo aquellos días en donde mi amor por él fue filial, siempre los dos juntos, de diferentes maneras, siempre había un detalle para mí, me volvía otra. Su manera de ser conmigo me trastornó, me hizo dejar de lado a mis amistades, mi familia estuvo conmigo pero no estuvieron de acuerdo cuando me abandoné a él, ahora creo que fue un verdadero exceso de su presencia en mi ser.
Sin embargo ayer que recibí esa fortuita llamada, mi cuerpo no supo que hacer más que estremecerse al recordar lo que le hacía sentir.

Fueron días muy buenos, me sentí querida por él, y no me hizo dudar nunca de su amor hacia mi, jamás se fijo en texturas, no se fijó en defectos, jamás hubo malos tratos y jamás me perdió el respeto, de eso si estoy segura. Jamás se burló de mí frente a mis ojos, siempre fue sincero consigo mismo y su seguridad y principios fueron determinantes para permitir seguir conmigo por muchísimo tiempo, siempre había variedad con él.


Y ahora cuando asistí a esa cita, mi cuerpo volvió a sentirlo, mi sonrisa no se hizo esperar y de un momento a otro estábamos abrazándonos el uno al otro, sentí como recorría mi cuerpo lentamente, sentí su aliento junto al mío y una vez más aquella fusión fue de un prereconocimiento a un éxtasis. El suelo estaba frío pero a mi cuerpo no le importó, mi espalda sudaba, mi mente estaba entregada a él, íbamos y veníamos por ese espacio, dabamos vueltas, sentíamos nuestras viejas caricias como nuevas. Mis piernas se abrían a cada momento, mis brazos subían y bajaban, mi cabeza iba de un lado al otro. Mi cuerpo sufría extrañas contorsiones, pero eso no importaba, lo que importaba eran las sensaciones; era el reencuentro.

El calorcillo que se siente después de unos instantes, me hizo recordar que todo mi ser lo extrañaba, extrañaba aquellas misteriosas sensaciones, aquel sentimiento de estar bien día con día. Me hizo recordar que aún cuando las heridas siguen abiertas, le sigo queriendo y necesito de él para estar bien, porqué no lo busqué antes?, por qué dejé pasar tanto tiempo?, por qué no busqué una reconciliación?; acaso tuve miedo de escuchar una verdad a medias?.....

Creo que ahora me doy cuenta que lo necesito, y por lo mismo hemos hecho un pacto esta vez, nos veremos más seguido, estaremos en contacto, nos entregaremos el uno al otro y disfrutaremos cada segundo que estemos juntos, aunque terminemos adoloridos.

Esta vez será mejor, tal vez por ahora mi embeleso será tal que al principio será una pasión desbordada, y cuando llegue el cansancio vendrán las miradas llenas de amor, vendrán las caricias tiernas y el relajamiento será total, ahi tirados uno junto al otro, enmedio del salón terminando una danza de erótica pasión.

Nos veremos de nuevo la próxima semana. Y ese día será diferente.... será mejor.

3 comentarios:

Edgariux dijo...

=/ sin palabras.....ahora si. te....expresast y yo creo como hace mucho tiempo no lo hacias .

hay una frase de la madre teresa de calcuta y es:

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.

Bose dijo...

Oops....

Eso si que fue candente =)

Gaviota dijo...

Bastante candente, hasta la fecha ando adolorida, mañana tengo nuevamente cita con él, espero que esta vez sea mejor.
Y mejor. y mejor.. Y mejor.. en fin. =P