Las playas de los mundos infinitos, la sonrisa
de los niños.



Sé parte de la escafandra!

martes, 7 de mayo de 2013

LA SIGUIENTE.....

Vez que vuelvas a pensar en todas las cosas que te suceden sean buenas o malas, piensa más en las buenas y verás que tienes más.
El otro día caminando por el jardín de San Marcos llevaba cierta prisa y el calor era insoportable, no sé a cuántos grados estaríamos pero al tocar el piso me di cuenta que bien podría freír un huevo ahí.
Mis pasos eran rápidos así que pronto les dí alcance, era una familia indígena compuesta de dos ninios; y la madre, ellos iban vestidos con la típica ropa que los hace reconocibles a cierta distancia.
Los ninios, (ninio y ninia) iban caminando delante de la madre y al rebasarlos un poco me di cuenta que el ninio iba caminando como un animal, sus brazos los usaba como pies, sus manos apoyadas en el piso tan caliente me hizo dar un pequeño grito de terror, sus manecitas morenas las apoyaba rápidamente y avanzaba muy rápido. De inmediato le dije que se incorporara y le ofrecí mi ayuda para que caminara, la madre me dijo que no importaba que el podía hacerlo solo, a lo que me apuré a ayudarle. Mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que el no estaba bien de sus piernas, su carita lucía de 11 años pero su cuerpo estaba era de un ninio de 4 años. Me sentí muy mal y casi lloro por que el ninio sufría las quemaduras y desgraciadamente para él así debía caminar.
Mi ayuda fue poca pues el ninio con lágrimas en los ojos me pidió que lo dejara caminar como él lo hacía.
Preferí irme, la mamá me contó la historia (bastante triste por cierto) pero no pude más que ver como se alejaba el chico a toda prisa para alcanzar a su hermana.
Volteé con mis sobrinos y solo atiné a decirles: "den gracias por el par de brazos, el par de piernas y por su cuerpo entero que día a día se despierta en buenas condiciones".
Yo sé que ellos si reflexionaron en eso y seguimos nuestro camino muy callados.
La lección llegó de quien menos me lo esperaba.

3 comentarios:

Àngello dijo...

yo pienso que mas que lastima que podamos sentir hacia esas personas(discapacitados), seria orgullo lo que deveriamos de sentir, porque a pesar de sus capacidades fiscas limitadas hacen todo lo posible para salir adelante.

saludos amiga...

Daniel Mendez dijo...

No soy alguien que crea en bendiciones...pero sí coincido contigo en que hay que agradecer las oportunidades que nos da la vida, tanto para estar sanos como para mantenernos así.

Saludos Enfermos.

la MaLquEridA dijo...

Hola, ya te perdí la pista.