Las playas de los mundos infinitos, la sonrisa
de los niños.



Sé parte de la escafandra!

miércoles, 2 de febrero de 2011

I LA CAUSA...

La yema del dedo medio se desprendió cual rodaja de papa, la sangre fluía a borbotones; los gritos eran tan fuertes que las vecinas comenzaron a salir, no se sabía que estaba pasando. Una frazada llegó a la mano ensangrentada y en menos de un minuto estaba completamente roja.
La gente no sabía que hacer, sólo la rodeaban y los mirones se sorprendían de ver tanto líquido vital salir de un sólo dedo el cual a mi parecer estaba más violáceo que color piel.
Llamen a la ambulancia, gritaban unos, otros corrían de un lado a otro sin más sentido que dar un prejuicio de la situación. Pero la gran mayoría se arremolinaba en torno a la joven para checar aquel dedo sin yema que se veía muy mal decían unos.
Después de varios minutos uno de tantos vecinos se abrió camino hasta la joven y la llevó como pudo su esquelética figura a una camioneta que ya estaba encendida lista para partir. El hombre le pedía fuerza, le pedía se quedara despierta, pero el dolor empezaba a aumentar. La llegada al hospital creó revuelo entre las enfermeras y lo primero que hicieron fue sentar a la joven.
Esta lloraba de desesperación y terrible ansiedad de ver que los doctores solo se acercaban a ver lo sucedido, se sorprendían y se iban. La joven ya no resistiría mucho, el olor de la sangre empezaba a llegar a su sentido del olfato...
No pudo más y en unos segundos cayó en un sueño profundo y pesado............

Ese día la joven había llegado del hospital de ver a su madre que estaba enferma, los niños corrían por la enorme casa vieja construída hacía más de medio siglo y la algarabía que tenían por el juego no les permitía ver que aquel bicho estaba por subirse a sus pies. La joven que en ese momento terminaba de atizar el fogón para sacar todavía el huevo y los frijoles pal almuerzo de aquel solo y triste día escuchó el grito de repulsión del niño. Y fue motivo más que suficiente para que ésta saliera de la cocina y buscara la causa de aquel susto convertido en grito.
Y ahí estaba, buscando como ponerse de pie, la cucaracha movía las patas a diestra y siniestra.
La joven que no hallaba con que darle solución a tan asqueroso incidente no encontró mejor manera que darle muerte de un escobazo, cosa que salió contraproducente ya que esa decisión la marcaría para siempre...

3 comentarios:

médico del alma dijo...

continúa?? o.O.... q venga la 2a. parte!! jeje.

saludos!

Gerardo dijo...

opino igual, ¿hay más?
si es así espero la 2a parte

he cambiado la url de mi blog
ahora estoy en ---- http://libreta-campo.blogspot.com

un saludo y disculpa que ponga el enlace

la MaLquEridA dijo...

¿Son dos historias?.