Las playas de los mundos infinitos, la sonrisa
de los niños.



Sé parte de la escafandra!

jueves, 3 de febrero de 2011

II LA CONSECUENCIA

No pudo más y en unos segundos cayó en un sueño profundo y pesado............

.............El verde prado en que aquella tierna niña corría era inmenso, estaba lleno de luz, el sol en lo alto estaba en toda su brillantez, las libélulas volaban alrededor de las ramas más largas de aquel bello césped campestre. Las flores eran tantas que se convertían en una inmensa gama de tonalidades que cambiaban con los rayos del sol.
La niña corría intensamente con los brazos abiertos y gritando a viva voz: Abueelo!! Abueeeloo!!
En la lejanía se observaba una figura semicurvada, que agitaba el sombrero con la mano derecha y con una sonrisa afable la esperaba con los brazos abiertos.
La niña vestía una bata circular a cuadros amarillos la cual levantaba sus vuelos creando con esto una visión angelical, su rostro era blanco y sus mejillas tenían un ligero rubor de melocotón. Sus ojos eran grandes y de un color café amielado, sus pestañas eran largas y rizadas y su mirada dulce y tranquila. Su cabello largo y lacio color café semiclaro ondulaba al viento que ella creaba en su arrebatada carrera al encuentro de su abuelo. El sol posaba sus rayos en su bella figura y le acariciaba cada unos de sus brazos que se tornaban de un tono dorado.
La bella niña corría cada vez más y acortando la distancia entre su amado abuelo, éste la sentía ya en sus brazos.
Su madre, gritaba detrás de ella, no corras porque te puedes ir, no corras, porque si no, no lo alcanzarás, no coorras!!
Ella hizo caso omiso a las palabras de su madre, eran tantas las ganas de estar con su abuelo, de abrazarlo, de besarlo nuevamente y contarle lo que había vivido que no se percataba que el abuelo se distanciaba más.
Su abuelo seguía sonriendo, y al verla cada vez más cerca se agacho para abrazarla.........


Los doctores se disputaban el caso, estaba en una situación crítica, la pérdida de sangre no era tanta pero su salud empeoraba, la presión de la joven disminuía cada vez más, estaba fría, los doctores hicieron por reanimarla, sacarla de ese trance, pero ella no volvía, estaba fuera de control, y ellos aprovecharon ese trance para hacer la curación pertinente de su dedo, la yema que traía colgando y estaba ya ennegrecida, la acomodaron en su sitio, la cosieron y pusieron una venda para cubrir el dedo amoratado e hinchado de la chica, tuvieron que romper el anillo que traía, una linda zirconia símbolo del compromiso adquirido recientemente......


La niña empezó a desesperar, no podía alcanzar a su abuelo, sus lágrimas empezaron a salir de sus bellos ojos:- abueeeeloooo!! gritaba desesperada. - NO me dejes abuelito, no me dejeeeess!!
Quiero estar contigoo!! No me dejes!!!......

Gabriela, Gabriela, despierte!! despierte!!
En esos momentos abrí mis ojos llorosos, y ví encima de mi cara cinco caras, cinco caras de personas que jamás había visto en mi vida; todos me sonrieron y poco a poco se fueron yendo...

Qué hacía yo ahí? Quiénes eran ellos? Por qué me veían tan asustados? Por qué ahora yo era una persona adulta? Por qué estaba llena de sangre seca? Y mi abuelo?.......

Qué me pasa? Dónde estoy? Mi preocupación empezó a crecer y con esto el doctor que me cuidaba se movilizó a tranquilizarme...

Una hora más tarde ya sabía cómo había sucedido todo, el doctor me contó que duré casi veinte minutos inconsciente, que mis sentidos no estaban en este mundo, mi respiración era cada vez más lenta y no me hacían volver en sí, estaban todos muy sorprendidos de cómo me había ido.

Yo me sentía extraña en esa realidad, en ese hospital, cuando mi realidad era aquella cálida campiña, en donde yo era feliz al encuentro de mi abuelo.
Ese bello día mi abuelo desapareció en medio de un halo de luz, jamás he vuelto a ese espacio, que emanaba paz, jamás he vuelto a ver a mi abuelo.
Pero a veces la nostalgia me hace sentir que no debí haber regresado, extraño el estar ahí...

8 comentarios:

reptilio dijo...

:( yo no tengo recuerdos de mi abuelo de ningun lado ni de papa ni de mama

la MaLquEridA dijo...

Todavía no es hora de reunirte con el abuelo, perteneces por ahora aquí.



Un beso Gaviotica.

Gerardo dijo...

¿esto te sucedió a ti?
... si no me equivoco es algo llamado "experiencia cercana a la muerte"

me gusto el relato

Gansipapas dijo...

Sigo vivo.

Darth Vince dijo...

A ver.... creo ke me perdí... entonces ¿se te desprendió la yema por darle un escobazo a una cucaracha? o... ¿¿le dieron con la escoba y luego se te desprendió la yema?? ¿¿ o la cucaracha se enojó por el escobazo y para vengarse te rebanó la yema del dedo?? o.... ke onda???.... no entendí... ¿cómo terminaste con el dedo herido??

¿Cuando te pasó eso??? ¿¿¿ya stas bien???

Saludos Gaviota!!!!

Cuídate my dear friend.

Romek Dubczek dijo...

La foto me hizo recordar que yo tenía una amiga gaviota que venía a verme a mi terraza. Al principio le di queso porque no tenía nada más y le encantó. Se me acabó el queso y le di chorizo que era lo único que tenía y le gustó. Lo que más le gustaba era el queso brie francés. En tres días se lo comió todo pero a mí me daba más placer verla comer a ella que comérmelo yo. Era una gaviota bebé. Un día fui al mercado a comprarle lo que pensé que comerían las gaviotas. Fui a la parada de pescados y le pregunté al pescatero qué le gustaba más a una gaviota. Le compré boquerones. El primer boquerón se lo miró con cierta sorpresa, lo destripó pero se dejó la mitad. Al segundo le arrancó la cabeza de un picotazo y se cansó. La gaviota me miraba sorprendida, quizás preguntándose dónde estaría el queso francés o el chorizo. Yo le dije que tenía que volver a comer pescado y que no estaba bien que su familia andara por la plaza destripando palomas.
La gaviota me miró, alzó el vuelo y no regresó más.
un abrazo

reptilio dijo...

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como el post de arriba no trae comments te lo dejo aca:

claro que duele! pero va a pasar!

(ya esta tu blog en la lista de nos leemos) suerte!

la MaLquEridA dijo...

¿Qué paso?.






:(