Las playas de los mundos infinitos, la sonrisa
de los niños.



Sé parte de la escafandra!

miércoles, 4 de diciembre de 2013

CELENE FERRONNI VI/X

.....El bebé recorría su camino hacia el mundo con un ímpetu que solo podía ser heredado de su madre, y Doña Cristy como toda mujer de pueblo, no se había inmutado ni por un segundo y había hecho todo el trabajo ella sola, parecía que fuese una jovenzuela con el coraje y valentía de su primer hijo.
El parto fue tan natural que las hermanas de María no se dieron
cuenta ya que los bordados de las sábanas que se usarían para esa especial y extraña situación, estaban sin terminar
que se pusieron a hacerlo y en esos momentos para desgracia para ellas y gracia para María, nació esa bella niña, repleta de sangre por todos lados acomodada en su forma original y pidiendo con un fuerte respiro que le enderezaran su pequeña figura de una forma más decente para poder observar lo que acontecía en el nuevo mundo al que acababa de llegar.
María rápidamente volteó a la búsqueda de alguna frazada con que cobijar a la niña y tomarla en sus brazos, su inexperiencia se estaba haciendo latente y la paciencia de doña Cristy era realmente poca en esos momentos, así que como pudo y de donde pudo sacó una frazada con la cual cubrir ese indeble  y sensible cuerpo recién salido del vientre de su madre; sin embargo cual sería su gran sorpresa cuando al voltear a arroparla......

martes, 3 de diciembre de 2013

CELENE FERRONNI V/X

.....Así se dispuso y así se hizo, Cinthia y Salomé fueron al cuarto contiguo a buscar sábanas limpias, María las había mandado por una supuesta petición de doña Cris, pero lo que ella quería era quedarse a solas con su madre y contemplar embelesada aquel maravilloso momento del alumbramiento.
No supo cuanto tiempo se quedó absorta mirando a su madre  pero ciertamente mirando al vacío, ella se veía a sí misma en un momento como ese, para María ese momento sería glorioso pues en su madre veía lo que en mucho tiempo  ella misma no había podido consolidar, su ensimismamiento fue tal que ni siquiera se dio cuenta que Doña Cris ya estaba en posición de
parto, sus piernas largas y lo que María supuso en algún momento de realismo que serían unas piernas huesudas, estaban acomodadas; listas como lo estaría una mujer de épocas antiguas (como lo era su madre), sin embargo al regresar a la realidad y observar detenidamente la escena se dio clara cuenta que las piernas de su madre tenían una jovialidad extrema, se veían torneadas y con una fuerza tal que podrían tumbar a alguien de una patada.
María a su regreso de aquel momento lapsus que la había tomado por sorpresa y la había hecho voltear para sus adentros; notó un pequeño manchón negro y sanguinolento en el medio de las piernas de su madre a lo que sus ojos no pudieron más que tornarse redondos como platos, llenos de asombro, curiosidad y a la vez un poco de terror  pues era la primera vez que se encontraba en una situación de esa índole y sentía que sus fuerzas en ese preciso instante desaparecían por arte de magia. Pero Doña Cristy le reclamó tal atrevimiento de mirada; pues su experiencia como parturienta no daba oportunidad de errores  de flaqueza disfrazados de miramientos sentimentaloides que en ese momento tenían a María al borde de la histeria. Por lo que
echó un pedazo de frazada que encontró cerca de ella para que
no viera María. María chica tímida y un poco despistada de la
vida no podía creer lo que estaba sucediendo en ese momento y en un parpadeo de ojos, la cabeza del chiquillo estaba fuera
y la madre no había echado ni un pujido de alerta para que las
hermanas de María llegaran a auxiliarla, el momento tan deseado por fin había llegado.......

lunes, 2 de diciembre de 2013

CELENE FERRONNI IV/X

......Las noches para María se hicieron más largas pues sus
lágrimas eran ríos de agua amarga. Por qué su madre no había
querido responder? Acaso no se había ganado ya su confianza
durante esos casi nueve meses de gestación donde ella había
hecho el papel de padre, pues los cuidados que le prodigaba
en ocasiones eran en extremo agobiantes, sin embargo Doña
Cristy seguía en su  modalidad de estatua de mármol, fría y
sin miramientos ante cualquier pregunta relacionada con su
bebé.
Así transcurrieron las últimas dos semanas para el nacimiento
del crío. Y cuando por fin el momento llegó, María no tuvo
más remedio que llamar a sus hermanas para que le ayudaran a
atender a Doña Cristy, pues los trabajos de parto, ellas lo

harían junto a su madre ya que para una sola persona era
bastante trabajo y alguien había que ayudar a Doña Cristy,
después de pasado el gran suceso.
Así pues llegaron Cinthia y Salomé, dispuestas a limpiar el
mundo completo con tal de ver al recién nacido en brazos de
su propia madre.
María recostó a su madre en la sala de la inmensa casa, ahí habían acondicionado un cuarto para que ella se sintiera
cómoda, pues Doña Cristy así lo había dispuesto para poder oír
las habladurías de la gente respecto a ella, porque obvio era
de esperarse que las habría, sin embargo Doña Cristy era tan
liviana de sangre que todo lo que dijeran de ella a tales
alturas de su vida, sólo le servirían para reírse a carcajadas
y así sopesar el dolor del parto.....

sábado, 30 de noviembre de 2013

CELENE FERRONNI III/X

La venida del crío era inminente y nadie de sus otros hijos
se había acercado a Doña Cristy para decirle siquiera: -Cómo
la lleva madre?, pero eso a la señora no le pegaba en ganas
mucho menos en ánimo, para ella María era su todo, pues se
había dedicado en cuerpo y alma en cuidar de ella y su
futuro hermano como si de ella misma se tratara.
Sin embargo a María una duda la había estado asaltando día
y noche y su desasosiego había venido a mermar su alegría
pues sentía que si aventaba la pregunta al aire, su madre
podría llevar las consecuencias en su salud y afectar por
consecuencia al bebé que nada de culpa tenía de lo que había
pasado.
Sin embargo esa noche de Abril, no pudo más y sigilosa como
un gato se acercó a los pies de la cama de Doña Cristy y
sacando fuerzas  de algún escondido lugar de su ser, le
cuestionó pero no sin antes tomar una resoplada exhalación

para aguantar todo lo que desencadenaría esa triste, cruel
pero necesaria pregunta, solo así el alma de María podría
seguir hasta el final de ese proceso en el que se había
vuelto inmersa durante tanto tiempo y en el cual por voluntad
propia no habría querido meterse. La sucesión de eventos
la habían aventado a ese torbellino en donde ella a fuerza
de voluntad pétrea estaba a punto de salir avante.
La pregunta quedó en el aire por un momento, momento que para María fue eterno y en el cual Doña Cristy, se dió el lujo
de mirarse al espejo y desatar su abundante pero plateada
trenza, peinar su cabello y llevarlo hacia adelante para
checar el largo de éste, siempre pensativa y dubitativa en
responderle a María o no. Para María el silencio se había
vuelto sepulcral, sus pensamientos renegaban y gritaban por
una respuesta. Su madre sólo acertó a decir: "No lo sé".........



continuará

miércoles, 27 de noviembre de 2013

CELENE FERRONNI II/X

......María estaba atónita, sus ojos se desorbitaron y su mente
empezó a dar vueltas, no lograba comprender lo que estaba
escuchando de labios de su propia madre.
Doña Cristina como siempre no le había puesto más palabras
a su discurso más que las necesarias; "estoy embarazada y
tendré al niño". De la boca de María no salieron más palabra
que algunas interjecciones, no había podido articular más
que eso y no era para menos, la sorpresa la había pillado
en un momento de su vida en el que ni ella misma había
logrado ni siquiera que hombre alguno le mirara.
Las cosas irían de mal en peor pues tiempo y embarazo si
este se lograba claro estaba, llegarían a acabar con los
ánimos de María.
La panza de Cristina iría creciendo día con día y la criatura
se sentiría segura de llegar al mundo pues María se estaba
encargando de que eso fuera un hecho. Las complacencias
a Doña Cris, cada día eran más frecuentes, porque quién
se resiste a los antojos y necesidades de una embarazada y
más cuando es su propia madre?
En fin, las cosas para María se habían vuelto al doble y
eso le estaba causando una enorme fatiga, sin embargo para
Doña Cris, el embarazo le había traído aunque muchas cosas
malas como las habladurías y el chisme, también le habían
traído la gran comodidad que requería un estado como el de
ella. Aún así, la salud de Doña Cristy era de lo mejor, sus
largas caminatas por todo el pueblo haciendo favores y
ayudando a la gente en el trámite de cualquier proceso legal
le habían valido para lograr una condición excelente, así
que ella se movía como pez en el agua aún trayendo al crío

en la panza. Su salud era tan envidiable y no había mermado
ni un ápice como todos en Tlapacoyan habían predicho.
María por su parte había puesto todo su empeño para que
Doña Cristy no sufriera en lo más mínimo y así el tiempo
transcurrió............

 

martes, 26 de noviembre de 2013

CELENE FERRONNI I/X

Esa noche la madre había discutido bastante
fuerte con su hija la mediana, todas las discusiones
siempre eran suscitadas por factores ajenos a la vida
misma de ellas; así que estas se habían vuelto tan
irrelevantes como vanas, las palabras subían de tonos
naranjas hasta rojas como las cerezas. Nunca entendían
el por qué pero siempre terminaban calladas, alejándose
físicamente una de la otra sin más remedio que hablarse
al siguiente día, pues las visicitudes de la vida eran
tantas como para dejarse de hablar por más tiempo.
Sin embargo aquella última discusión había terminado por
mermar sus ganas de convivir y las había llevado al
extremo opuesto de una situación insoportable.
Madre a sus 63 años había hecho de su vida una tremenda
aventura, siempre con anécdotas tan inexplicables como
increíbles que ni ella misma se atrevía a contar porque
eran dignas de una chiquilla de 17 años pero que al
parecer a ella le seguían ocurriendo.
María era una mujer bella, bajita y regordeta por
imposición más no por complexión, ya que su madre Cristina
tenía una dieta para su hija lo más variada que ella podía
así que segurito había guaraches, sopes y gorditas, pozole
menudo, y toda clase de garnacha mexicana a la que María
no podía despreciar, pues contaban y confirmaban ciertas
lenguas que el sazón de Doña Cristina era el mejor de todo
Tlapacoyan.
Pues así se sucedían los días en el pueblo hasta el momento
crucial de la discusión, María no daba crédito a lo que
escuchaban sus oídos. Su madre a tal altura de su vida
había logrado embarazarse.........

sábado, 23 de noviembre de 2013

JUEGOS DEL HAMBRE.....

......Con hambre, híjoles de la mañana, hoy me chuté esa peli con una hambre de poca, creí que así me tenía que ir pero nanais.

Lo bueno fue que no le hice caso a lo de "en llamas" si no aquí ya me estaban cafeteando!!!


Al segundo día de la premier aquí en el terru, no vuelvo a ir al cine así, la chiquillada gritando como loca, asustándose de tooodo, yuk!!

En fin, me quedé en ascuas como todas esas pelis que de tan largas no les alcanza la cinta y las parten hasta en tres...


La próxima no me gasto mi dinero,,,,, mmhh!! Me invitaron, no gasté.

jajajjaja