Me tardé en moderar un comentario que me hicieron en un post en el 2007 recién empecé La Escafandra.
El día de hoy por fin dejé el comentario tal, que se quedó olvidado en el tiempo.
COMENT: Bloody hell!
=)
"ESTOY BUSCANDO UNA ESCAFANDRA AL PIE DEL MAR DE LOS DELIRIOS"............... "QUIEN FUERA EL BATISCAFO DE TU ABISMO, QUIEN FUERA EXPLORADOR"
Las playas de los mundos infinitos, la sonrisa
de los niños.
Sé parte de la escafandra!
miércoles, 9 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
ART DECO
eL oTRO DÍA Me FUi DE antRO Y La DECOracION mE eNCANTÓ, ME hIZO REÍr COmO nuNCA....
lES mUESTRo:
lES mUESTRo:

lINDa no?
lunes, 7 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
II LA CONSECUENCIA
No pudo más y en unos segundos cayó en un sueño profundo y pesado............
.............El verde prado en que aquella tierna niña corría era inmenso, estaba lleno de luz, el sol en lo alto estaba en toda su brillantez, las libélulas volaban alrededor de las ramas más largas de aquel bello césped campestre. Las flores eran tantas que se convertían en una inmensa gama de tonalidades que cambiaban con los rayos del sol.
La niña corría intensamente con los brazos abiertos y gritando a viva voz: Abueelo!! Abueeeloo!!
En la lejanía se observaba una figura semicurvada, que agitaba el sombrero con la mano derecha y con una sonrisa afable la esperaba con los brazos abiertos.
La niña vestía una bata circular a cuadros amarillos la cual levantaba sus vuelos creando con esto una visión angelical, su rostro era blanco y sus mejillas tenían un ligero rubor de melocotón. Sus ojos eran grandes y de un color café amielado, sus pestañas eran largas y rizadas y su mirada dulce y tranquila. Su cabello largo y lacio color café semiclaro ondulaba al viento que ella creaba en su arrebatada carrera al encuentro de su abuelo. El sol posaba sus rayos en su bella figura y le acariciaba cada unos de sus brazos que se tornaban de un tono dorado.
La bella niña corría cada vez más y acortando la distancia entre su amado abuelo, éste la sentía ya en sus brazos.
Su madre, gritaba detrás de ella, no corras porque te puedes ir, no corras, porque si no, no lo alcanzarás, no coorras!!
Ella hizo caso omiso a las palabras de su madre, eran tantas las ganas de estar con su abuelo, de abrazarlo, de besarlo nuevamente y contarle lo que había vivido que no se percataba que el abuelo se distanciaba más.
Su abuelo seguía sonriendo, y al verla cada vez más cerca se agacho para abrazarla.........
Los doctores se disputaban el caso, estaba en una situación crítica, la pérdida de sangre no era tanta pero su salud empeoraba, la presión de la joven disminuía cada vez más, estaba fría, los doctores hicieron por reanimarla, sacarla de ese trance, pero ella no volvía, estaba fuera de control, y ellos aprovecharon ese trance para hacer la curación pertinente de su dedo, la yema que traía colgando y estaba ya ennegrecida, la acomodaron en su sitio, la cosieron y pusieron una venda para cubrir el dedo amoratado e hinchado de la chica, tuvieron que romper el anillo que traía, una linda zirconia símbolo del compromiso adquirido recientemente......
La niña empezó a desesperar, no podía alcanzar a su abuelo, sus lágrimas empezaron a salir de sus bellos ojos:- abueeeeloooo!! gritaba desesperada. - NO me dejes abuelito, no me dejeeeess!!
Quiero estar contigoo!! No me dejes!!!......
Gabriela, Gabriela, despierte!! despierte!!
En esos momentos abrí mis ojos llorosos, y ví encima de mi cara cinco caras, cinco caras de personas que jamás había visto en mi vida; todos me sonrieron y poco a poco se fueron yendo...
Qué hacía yo ahí? Quiénes eran ellos? Por qué me veían tan asustados? Por qué ahora yo era una persona adulta? Por qué estaba llena de sangre seca? Y mi abuelo?.......
Qué me pasa? Dónde estoy? Mi preocupación empezó a crecer y con esto el doctor que me cuidaba se movilizó a tranquilizarme...
Una hora más tarde ya sabía cómo había sucedido todo, el doctor me contó que duré casi veinte minutos inconsciente, que mis sentidos no estaban en este mundo, mi respiración era cada vez más lenta y no me hacían volver en sí, estaban todos muy sorprendidos de cómo me había ido.
Yo me sentía extraña en esa realidad, en ese hospital, cuando mi realidad era aquella cálida campiña, en donde yo era feliz al encuentro de mi abuelo.
Ese bello día mi abuelo desapareció en medio de un halo de luz, jamás he vuelto a ese espacio, que emanaba paz, jamás he vuelto a ver a mi abuelo.
Pero a veces la nostalgia me hace sentir que no debí haber regresado, extraño el estar ahí...
.............El verde prado en que aquella tierna niña corría era inmenso, estaba lleno de luz, el sol en lo alto estaba en toda su brillantez, las libélulas volaban alrededor de las ramas más largas de aquel bello césped campestre. Las flores eran tantas que se convertían en una inmensa gama de tonalidades que cambiaban con los rayos del sol.
La niña corría intensamente con los brazos abiertos y gritando a viva voz: Abueelo!! Abueeeloo!!
En la lejanía se observaba una figura semicurvada, que agitaba el sombrero con la mano derecha y con una sonrisa afable la esperaba con los brazos abiertos.
La niña vestía una bata circular a cuadros amarillos la cual levantaba sus vuelos creando con esto una visión angelical, su rostro era blanco y sus mejillas tenían un ligero rubor de melocotón. Sus ojos eran grandes y de un color café amielado, sus pestañas eran largas y rizadas y su mirada dulce y tranquila. Su cabello largo y lacio color café semiclaro ondulaba al viento que ella creaba en su arrebatada carrera al encuentro de su abuelo. El sol posaba sus rayos en su bella figura y le acariciaba cada unos de sus brazos que se tornaban de un tono dorado.
La bella niña corría cada vez más y acortando la distancia entre su amado abuelo, éste la sentía ya en sus brazos.
Su madre, gritaba detrás de ella, no corras porque te puedes ir, no corras, porque si no, no lo alcanzarás, no coorras!!
Ella hizo caso omiso a las palabras de su madre, eran tantas las ganas de estar con su abuelo, de abrazarlo, de besarlo nuevamente y contarle lo que había vivido que no se percataba que el abuelo se distanciaba más.
Su abuelo seguía sonriendo, y al verla cada vez más cerca se agacho para abrazarla.........
Los doctores se disputaban el caso, estaba en una situación crítica, la pérdida de sangre no era tanta pero su salud empeoraba, la presión de la joven disminuía cada vez más, estaba fría, los doctores hicieron por reanimarla, sacarla de ese trance, pero ella no volvía, estaba fuera de control, y ellos aprovecharon ese trance para hacer la curación pertinente de su dedo, la yema que traía colgando y estaba ya ennegrecida, la acomodaron en su sitio, la cosieron y pusieron una venda para cubrir el dedo amoratado e hinchado de la chica, tuvieron que romper el anillo que traía, una linda zirconia símbolo del compromiso adquirido recientemente......
La niña empezó a desesperar, no podía alcanzar a su abuelo, sus lágrimas empezaron a salir de sus bellos ojos:- abueeeeloooo!! gritaba desesperada. - NO me dejes abuelito, no me dejeeeess!!
Quiero estar contigoo!! No me dejes!!!......
Gabriela, Gabriela, despierte!! despierte!!
En esos momentos abrí mis ojos llorosos, y ví encima de mi cara cinco caras, cinco caras de personas que jamás había visto en mi vida; todos me sonrieron y poco a poco se fueron yendo...
Qué hacía yo ahí? Quiénes eran ellos? Por qué me veían tan asustados? Por qué ahora yo era una persona adulta? Por qué estaba llena de sangre seca? Y mi abuelo?.......
Qué me pasa? Dónde estoy? Mi preocupación empezó a crecer y con esto el doctor que me cuidaba se movilizó a tranquilizarme...
Una hora más tarde ya sabía cómo había sucedido todo, el doctor me contó que duré casi veinte minutos inconsciente, que mis sentidos no estaban en este mundo, mi respiración era cada vez más lenta y no me hacían volver en sí, estaban todos muy sorprendidos de cómo me había ido.
Yo me sentía extraña en esa realidad, en ese hospital, cuando mi realidad era aquella cálida campiña, en donde yo era feliz al encuentro de mi abuelo.
Ese bello día mi abuelo desapareció en medio de un halo de luz, jamás he vuelto a ese espacio, que emanaba paz, jamás he vuelto a ver a mi abuelo.
Pero a veces la nostalgia me hace sentir que no debí haber regresado, extraño el estar ahí...
miércoles, 2 de febrero de 2011
I LA CAUSA...
La yema del dedo medio se desprendió cual rodaja de papa, la sangre fluía a borbotones; los gritos eran tan fuertes que las vecinas comenzaron a salir, no se sabía que estaba pasando. Una frazada llegó a la mano ensangrentada y en menos de un minuto estaba completamente roja.
La gente no sabía que hacer, sólo la rodeaban y los mirones se sorprendían de ver tanto líquido vital salir de un sólo dedo el cual a mi parecer estaba más violáceo que color piel.
Llamen a la ambulancia, gritaban unos, otros corrían de un lado a otro sin más sentido que dar un prejuicio de la situación. Pero la gran mayoría se arremolinaba en torno a la joven para checar aquel dedo sin yema que se veía muy mal decían unos.
Después de varios minutos uno de tantos vecinos se abrió camino hasta la joven y la llevó como pudo su esquelética figura a una camioneta que ya estaba encendida lista para partir. El hombre le pedía fuerza, le pedía se quedara despierta, pero el dolor empezaba a aumentar. La llegada al hospital creó revuelo entre las enfermeras y lo primero que hicieron fue sentar a la joven.
Esta lloraba de desesperación y terrible ansiedad de ver que los doctores solo se acercaban a ver lo sucedido, se sorprendían y se iban. La joven ya no resistiría mucho, el olor de la sangre empezaba a llegar a su sentido del olfato...
No pudo más y en unos segundos cayó en un sueño profundo y pesado............
Ese día la joven había llegado del hospital de ver a su madre que estaba enferma, los niños corrían por la enorme casa vieja construída hacía más de medio siglo y la algarabía que tenían por el juego no les permitía ver que aquel bicho estaba por subirse a sus pies. La joven que en ese momento terminaba de atizar el fogón para sacar todavía el huevo y los frijoles pal almuerzo de aquel solo y triste día escuchó el grito de repulsión del niño. Y fue motivo más que suficiente para que ésta saliera de la cocina y buscara la causa de aquel susto convertido en grito.
Y ahí estaba, buscando como ponerse de pie, la cucaracha movía las patas a diestra y siniestra.
La joven que no hallaba con que darle solución a tan asqueroso incidente no encontró mejor manera que darle muerte de un escobazo, cosa que salió contraproducente ya que esa decisión la marcaría para siempre...
La gente no sabía que hacer, sólo la rodeaban y los mirones se sorprendían de ver tanto líquido vital salir de un sólo dedo el cual a mi parecer estaba más violáceo que color piel.
Llamen a la ambulancia, gritaban unos, otros corrían de un lado a otro sin más sentido que dar un prejuicio de la situación. Pero la gran mayoría se arremolinaba en torno a la joven para checar aquel dedo sin yema que se veía muy mal decían unos.
Después de varios minutos uno de tantos vecinos se abrió camino hasta la joven y la llevó como pudo su esquelética figura a una camioneta que ya estaba encendida lista para partir. El hombre le pedía fuerza, le pedía se quedara despierta, pero el dolor empezaba a aumentar. La llegada al hospital creó revuelo entre las enfermeras y lo primero que hicieron fue sentar a la joven.
Esta lloraba de desesperación y terrible ansiedad de ver que los doctores solo se acercaban a ver lo sucedido, se sorprendían y se iban. La joven ya no resistiría mucho, el olor de la sangre empezaba a llegar a su sentido del olfato...
No pudo más y en unos segundos cayó en un sueño profundo y pesado............
Ese día la joven había llegado del hospital de ver a su madre que estaba enferma, los niños corrían por la enorme casa vieja construída hacía más de medio siglo y la algarabía que tenían por el juego no les permitía ver que aquel bicho estaba por subirse a sus pies. La joven que en ese momento terminaba de atizar el fogón para sacar todavía el huevo y los frijoles pal almuerzo de aquel solo y triste día escuchó el grito de repulsión del niño. Y fue motivo más que suficiente para que ésta saliera de la cocina y buscara la causa de aquel susto convertido en grito.
Y ahí estaba, buscando como ponerse de pie, la cucaracha movía las patas a diestra y siniestra.
La joven que no hallaba con que darle solución a tan asqueroso incidente no encontró mejor manera que darle muerte de un escobazo, cosa que salió contraproducente ya que esa decisión la marcaría para siempre...
jueves, 27 de enero de 2011
MI OJO...
de vidrio se me salió y no lo encuentro, ayudame a buscarlo.
Gritaba mi tío Simón.
-Seguro está entre las cobijas.
Y yo por más que buscaba entre las cobijas raídas de antaño, sólo lograba encontrar pequeños hilos de paja que quedaban en su ropa después de la jornada laboral.
Mi tío jamás me quiso decir el por qué de su condición, sin embargo en mi mente infantil siempre tejí una historia digna de un cuento de terror.
Mis pensamientos jamás me llevaron a imaginar que la coz de una mula le hubiese botado el ojo y dejado inconsciente desde la mañana hasta morir el día. Su silencio fue total, su ceguera lo fue aún más. Sin embargo su ternura y su habilidad para desgranar el maíz nunca disminuyeron.
Sus historias de fantasmas y de antiguos pobladores de Belén fueron siempre la envidia de muchos sanos...
Gritaba mi tío Simón.
-Seguro está entre las cobijas.
Y yo por más que buscaba entre las cobijas raídas de antaño, sólo lograba encontrar pequeños hilos de paja que quedaban en su ropa después de la jornada laboral.
Mi tío jamás me quiso decir el por qué de su condición, sin embargo en mi mente infantil siempre tejí una historia digna de un cuento de terror.
Mis pensamientos jamás me llevaron a imaginar que la coz de una mula le hubiese botado el ojo y dejado inconsciente desde la mañana hasta morir el día. Su silencio fue total, su ceguera lo fue aún más. Sin embargo su ternura y su habilidad para desgranar el maíz nunca disminuyeron.
Sus historias de fantasmas y de antiguos pobladores de Belén fueron siempre la envidia de muchos sanos...
jueves, 20 de enero de 2011
UN RICO CALDO
Las tibias sábanas bajaron de la cama, esa mañana me sentí feliz. Por fin la temperatura había bajado y debía hacer muchas cosas. La primera era arreglar todos mis asuntos financieros que se habían quedado estancados por casi una semana. la segunda era buscarte, decirte que es hora que no puedo sacarte de mi vida, que sigues impregnado a mi piel, y que en esos días TU estuviste pensando en mi, no de la misma manera que hacía unos meses.
Sin embargo, las cosas no son como antes, aunque así lo parezcan, ahora le busco a él, él es mi objetivo y si en ello me va la vida con gusto yo la daré.
Eso decía mi madre de un inédito pasaje de su vida juvenil, eso me decía, mientras mis hábiles manos cortaban las zanahorias, el apio y las papas, para el caldo de pescado.
Ella limpiaba las truchas que un día antes habíamos comprado en el mercado.
Mi atención estaba en sus palabras, mi atención estaba en aquella increíble coincidencia....
Sin embargo, las cosas no son como antes, aunque así lo parezcan, ahora le busco a él, él es mi objetivo y si en ello me va la vida con gusto yo la daré.
Eso decía mi madre de un inédito pasaje de su vida juvenil, eso me decía, mientras mis hábiles manos cortaban las zanahorias, el apio y las papas, para el caldo de pescado.
Ella limpiaba las truchas que un día antes habíamos comprado en el mercado.
Mi atención estaba en sus palabras, mi atención estaba en aquella increíble coincidencia....
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